lunes, 8 de febrero de 2016

Al amor, y a mi mismo



Que su existencia sea mi aire y no mi neblina.
Que su rostro sea la visión de mi arte y no mi libro sin letras. 
Que su voz sea mi música y no mi piano sin teclas. 
Que sus sonrisas sean bellas melodías y no máscaras vacías. 
Que su vida sea un viaje sin fronteras y no un eterno repetir. 
Que sus ojos siempre brillen como si fuesen marrones estrellas y no se apaguen como si fuesen planetas. 
Que sus sueños sean senderos sin piedras y no un río sin agua. 
Que su caminar encuentre la tan anhelada correcta dirección y no se pierda dentro de su mismo silencio. 
Que mi existencia comprenda sus miradas y palabras y no se abrume en su proceso. 
Que mi mundo se complemente con el suyo y se fundan en uno solo con diferentes rostros que miran a diferentes caminos, pero que cuyos caminos se encuentran entrelazados como si fuesen uno solo.