Reflexiones y ensayos sobre el humano, su historia y la naturaleza en la que existe y otros escritos
martes, 16 de agosto de 2016
Soledad, dama dadora de claridad
Entendemos "soledad" como un concepto que denota falta de compañía; ausencia de amistades, de familia, de amor de pareja, de lealtades y demás. Pero, ¿realmente estamos solos? ¿Acaso no estamos frecuentemente luchando e interactuando con las múltiples facetas de nosotros mismos? Nuestras ambigüedades, nuestros odios, nuestros amores, nuestros pensamientos, nuestros diferentes papeles sociales, nuestras creencias, nuestra cultura, nuestros sentimientos, hacen que nosotros nos dividamos en diversas y usualmente diferentes personas contenidas en un solo cuerpo. Así entonces, cuando no se encuentra entretejer todas estas personas en un mismo equilibrio, aparece el momento de sentirse solos consigo mismos.
Estamos tan inmersos en distintas personalidades y a la vez, en ninguna.
Las dinámicas actuales mundiales, nacionales y locales en todos sus planos nos han sumido en un mundo donde se debe de adoptar diversas formas para poder subsistir óptimamente en sus vientos fuertes y temblores devastadores. El problema radica en que estas formas creadas, inventadas y aceptadas no logran un equilibrio ni una integración que permitan al cuerpo que las contiene, entender su identidad y su lugar dentro de las dinámicas de la misma existencia.
En este escrito tomemos "soledad" como el distanciamiento de todas estas distintas personalidades, de las estructuras mundiales, de los pensamientos, de los sentires, de las compañías, para lograr el acercamiento con ese Yo primordial. Esa conciencia esencial de la que nos hemos alejado y con cuyo distanciamiento nos sentimos solos aún así estemos rodeados de familia, amigos, amores, conocidos, desconocidos.
Habrá en el aire un olor a aislamiento y separación abrumadora con el mundo, y con nosotros mismos. Sentiremos que hago falta para el correcto funcionamiento de nuestros mundos.
¿Será ese elemento faltante esa conciencia primordial que nos conecta con todo y con todos?
Esa conciencia que logra entretejer todas nuestras caras en una misma melodía y nos permite ver la pintura de la existencia más claramente.
La soledad es entonces, un respiro a nuestros dramas, nuestros problemas, odios, sentires, pesos, encrucijadas, y demás vicisitudes que caracterizan nuestro vivir, pues a través de ella, a través del momento de soledad, donde estamos alejados de todo y de todos, se puede divisar algo, que poco a poco se irá haciendo más claro.
Es la soledad, no un momento permanente en nuestras vidas, sino un respiro de cada día que da la oportunidad de ver la conexión más íntima con el Todo que permita a su vez, un equilibrio entre todas nuestras caras y formas. Crear un tejido cuyos hilos hayan sido ordenados armoniosamente junto con los hilos del universo mismo, pues son una misma obra de arte.
Solo con un respiro. Un vacío. Un silencio. La soledad no es más que un encuentro con nuestra existencia más íntima. La soledad no es más que un medio por el cual nos sentiremos más conectados con el mundo y con todos.
Como decía un viejo cuento budista: "Vacía tu taza para poder aprender"
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